Surf na Costa da Morte.
Pues supongo que con el poco mar que hubo esta Semana Santa fuimos de los pocos afortunados que disfrutaron cabalgando olas estos días (las poquitas que había). Desde el norte me llamaba Isaac diciendo que en Tapia cero patatero y que si habíamos cogido olas en Galicia, así que le contes un poco por donde estuvimos y donde había olas... espero que haya tenido suerte y esté disfrutando hoy por la zona. Diego y Walter tiraron hacia el sur por portugal, con destino Cádiz y su campeonato del Longboard... pero al final se quedaron por Portugal y me parece que tuvieron muy buen baño en Supertubos y que quedaron impresinados con el surfing de los pros del circuitos WQS de Portugal. A ver si me manda alguna foto. En fin, que al final a la salida de Costa da Morte solo fuimos María, Pedro y yo porque el Sr. Perryluna, que tenía pensado venir, tenía cosas que hacer por la tarde.
Estuvimos en la "Fervenza do Xallas", en el pueblo costero de Ézaro. El río Xallas tiene la peculiaridad de ser el único curso fluvial europeo que desemboca en cascada sobre aguas marinas. Hace unos años hicieron una barrabasada de estas que solo hace la Administración y dieron la concesión del agua para un aprovechamiento hidroeléctrico, con la construcción de su correspondiente represa y salto de agua, así que lo que era el salto de agua "natural" (con el caudal aproximado) solo se puede ver los Domingos y festivos durante una hora aproximadamente en el mediodía. La verdad es que es un lugar mágico si no tienes en cuenta la cantidad de gente que hay, la construcción de la presa y todo el monte quemado en los últimos incendios del pasado verano. Solo queda abstraerse mirando el caer del agua y el ruido que hace.
Fuimos al faro de Finisterre. No merece la pena comentar lo que vivimos allí... un asedio de turistas del copón, no había donde aparcar, gente por todos lados... una autentica romería que no hacía más que sacar fotos al horizonte. Y un montón de puestos vendiendo cestitas hechas con caracolas y conchas de los mares del sur. Sabe Dios de donde se sacaron el pretexto.
y al fin salimos de la ruta 666 y nos metimos por caminitos modestos que nos llevarían a unas de las zonas de playas más bonitas que he visto nunca. Llegamos a esa playa de cuyo nombre no quiero acordarme y por fin! olas!... la tarde se puso esplendida, quizas un poco tocado de viento el mar pero eramos solo 6 en el agua, supongo que locales el resto pues tenían la ola dominada ya que era algo dificil de buenas a primeras, porque venía un rebote de lado y el pico salía donde le daba la gana, pero siempre frente a un banquito de arena que nos daba la salida de izquierdas... estuvo divertido, pero el agua congelada.
Para terminar os pongo un par de fotos de la flora de la zona.








