No hubo olas pero hubo sorpresas
(ya se que no tiene que ver con el surf. A quien le interese)
Siempre hay sorpresas. No hubo olas en todo el puente. No hubo nada de nada. Eso sí, mucha gente en las playas, mucho turista y mucha caravana. Nosotros nos fuimos, entre otras cosas, a ver un rato el mar desde un acantilado. Siempre hay algún lugar solitario para estar tranquilos y cual es mi sorpresa al encontrar una pequeña población de orquídeas salvajes… concretamente
La verdad es que se agradece… ahora es el momento de verlas, en pleno apogeo, florecen
entre Abril y Mayo, ya que más adelante, después de fructificar y dispersar las semillas por el mundo, final de su génesis, objetivo de su misión, pasan el verano como bulbos y no se ven… están a la espera de un nuevo ciclo.
La verdad es que es muy bella… su nombre viene del griego y se aplicó con anterioridad a otra especie de orquídea. Proviene de un dios egipcio llamado "Serapis", en cuyos templos, los devotos se dedicaban a los placeres de la carne; es debido quizá a la atribución de efectos afrodisíacos a algunas orquídeas. Y es que placentero es en muchos aspectos. Además, verla de cerca, tumbarse en el suelo y quedarse mirándola un rato, proporciona un placer para la carne, ya que es un vicio tirarse al sol en estos días primaverales, un placer para la vista y los sentidos… el granate aterciopelado casi acaricia nuestras pupilas y por momentos pareces caer en el hipnotismo que provocan ciertos vegetales a la vista… volviendo a la consciencia momentos después por alguna razón que no seré capaz de reflejar en este texto. Dudando siempre en si fuimos nosotros los que contemplamos o fuimos, brevemente,
contemplados.

























